martes, 9 de febrero de 2010

flora y fauna de los mares

Factores que limitan la distribución de la fauna y la flora.

Todos los mares tienen cierto grado de salinidad y están interconectados.
El rango de temperaturas varía de -2ºC (Antártida) a 27ªC (mares tropicales). Las aguas profundas tienen una temperatura de 2 a 3ºC.
La presión (1 atmósfera en la superficie) llega a cerca de 1000 atmósferas en las zonas profundas.
El agua se encuentra en continuo movimiento. Impulsada por el viento, en la superficie forma olas que se desplazan hasta las costas, rompiendo en las playas de arena, de rocas o en los acantilados. En el fondo hay una continua circulación de agua ocasionada por las diferencias de temperatura y de densidad. Este movimiento vertical pone en circulación los nutrientes que se acumulan en los fondos someros.
Por el efecto de Coriolis, el agua se desplaza formando importantes corrientes bajo un patrón constante o periódico. Se pueden identificar tres tipos de corrientes: superficiales, de fondo e intermedias.
Estos movimientos también ponen en circulación los nutrientes y ocasionan importantes efectos de cambio de temperatura. El fenómeno del ‘Niño’ es bien conocido por los cambios drásticos que ocasiona en el clima y los patrones pluviales.
La atracción gravitatoria que ejercen el Sol y la Luna, ocasionan un movimiento conocido como marea. El movimiento que ocasionan no es igual siempre ni en los diferentes lugares de la Tierra. Las mareas vivas surgen cuando los efectos gravitacionales del Sol y de la Luna se suman, ocasionando un importante flujo y reflujo sobre las playas. Durante las mareas muertas los efectos del Sol y la Luna se atenúan ente sí.


La topografía marina determina en gran medida la distribución de los organismos. En ella, la penetración de la luz, el aumento de la presión, la disposición de sustrato y la disponibilidad de nutrientes son factores limitantes de gran impacto. Perfil esquemático del océano

EL PLANCTON

Formado por el fitoplancton (fotosintético) y el zooplancton (heterótrofos herbívoros) se ve restringido dramáticamente por la penetración de la luz. Generalmente formado por microorganismos que flotan en las capas superficiales del agua. Sufren constantemente los efectos de las corrientes superficiales y las mareas.
Durante el día, algunos organismos planctónicos describen una migración superficial que los lleva de las capas superficiales a las interiores y viceversa.

EL NECTON

Se nutre preferentemente del plancton y está conformado por animales que se mueven libremente sobre el agua. Puede estar representado por organismos muy pequeños como los camarones y pececillos, hasta algunos de proporciones descomunales como las ballenas.

EL BENTOS

Formado por organismos de fondo, puede integrar tanto plantas (preferentemente algas) como toda clase de animales que habitan en los fondos someros o profundos.
Las algas se ven limitadas por la profundidad que alcanza a penetrar la luz solar (conviene ver la sección de las plantas y la luz). Los animales herbívoros tienen la misma limitación. Los carnívoros pueden habitar en zonas abismales, desarrollando curiosos y complejos sistemas de adaptación.
A fines de la década de los años setentas, fueron descubiertos importantes ecosistemas en zonas abismales, alrededor de chimeneas y fumarolas hidrotermales que arrojan grandes cantidades de sulfuro de cinc y de cobre, y elevan la temperatura del agua hasta los 300ºC. En esas restringidas áreas se han localizado algunas especies de mejillones, gusanos poliquetos y cangrejos albinos. Una gran cantidad de bacterias sulfurosas producen, mediante quimiosíntesis, la energía que sostiene la trama alimenticia del lugar.


Fauna de las zonas de chimeneas hidrotermales
Fumarolas hidrotermales
La dependencia humana de los océanos y mares, ha sido historia del hombre desde que apareció en la Tierra. La importancia que ha tenido abarca cualquier esfera de acción humana. El transporte, la conquista de nuevos territorios, el comercio, la explotación de recursos, la comunicación, la obtención de alimento, la regulación climática, el ciclo hidrológico, la recreación, entre muchos otros, se los debemos al mar.
También la acción humana ha afectado de manera directa e indirecta las condiciones naturales de los mares y los océanos. Hoy no hay uno sólo que no sufra estos efectos.
La contaminación por los derrames de hidrocarburos, materiales tóxicos, residuos radioactivos, medicamentos, es cosa de todos los días. Parece que hemos aceptado la idea de que los mares son los basureros del mundo. Aquí convendría consultar la sección de Contaminación de cuerpos de agua y Contaminación por petróleo en el apartado de Contaminación del agua.
La sobreexplotación pesquera, también es bien conocida. Muchos de los habitantes de estos medios han desaparecido o están a punto de serlo.
La modificación de los márgenes litorales por los asentamientos humanos habitacionales y turísticos, ocasiona importantes efectos en la flora, la fauna y las características físicas y químicas del lugar. La construcción de malecones, por ejemplo, modifica los patrones de rompiente de las olas, con ello se modifica la forma y características de la playa, con los cambios consecuentes en la fauna y la flora. Muchos organismos como las tortugas, pierden los sitios de anidación a los que ancestralmente llegaban para reproducirse.
La modificación de la desembocadura de los ríos cuando se construye una presa o un embalse, pone en serios aprietos a especies como el salmón, que remontan los ríos desde el mar, para reproducirse.
En la sección de contaminación del agua podrás saber algo más sobre la Distribución del agua en la Tierra y las características de las Aguas oceánicas

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